-->Toluca V.I.P. El sitio que te conviene
  
 
Columnistas - Fernanda
 • Game Room: como en las 'maquinitas' para tu Xbox
 • Un juego que está al borde... del desarrollo
 • La muerte virtual de Michael Jackson
 • El Valor de una Hermana
 • Pensar y sentir diferente
 • Esta es la Historia de...
 • Columna de Moda
 • Columna de Moda
 • Columna de Moda
 • Columna de Moda
 • Columna de Moda
 • Columna de Moda
 • Columna de Moda
ʥ El ̩xito tiene un nombre: Carlos Slim
 • Los Fabulosos 70s
 • J.K. ROWLING escritora de Harry Potter
 • Vacaciones Extremas
 • Te han pedido Matrimonio?
 • MANA
 • ANA Y MIA - Dos palabras, una obsesión mortal
 • Febrero: Amor, amistad… y sexo.
 • Propósitos de Aparador / Artículo del Mes
 • Cher / Artículo del Mes
 • MAROON 5
 • Quimera: Un festival de cultura y diversión
ʥ M̩xico: Textura , Sabores, Aromas y Colores
 Volver a Columnistas - Fernanda
 
El Valor de una Hermana
Aline Alcantara
Me encontraba en mi casa, sentada frente a la ventana cuya vista que da a un gran parque, entonces vi a un par de niños corriendo, me imagino estaban jugando, se escondían entre los árboles y sus risas se escuchaban hasta la sala, no pude evitar observarlos, de pronto recordé mi infancia, no sé porque llegó a mi memoria esta etapa de mi vida la cual fue muy dichosa.  Entonces pensé: ¿Cómo hubiera sido mi vida sin mis hermanas?.  No pude contestarme porque no me imagino lo que soy sin ellas. 




La infancia es sin duda, la etapa más significativa en cuanto a la formación de un ser humano.  Esta etapa de aprendizaje la viví y compartí con ellas de una manera excepcional. 
Recuerdo cuando llegamos a la casa que sería mi hogar por 25 años, tomé de la mano a una de ellas, que entonces tenía 3 años y la llevé a recorrer el jardín.  Ser hermano mayor tiene algunos privilegios, como aquel de cuidar a los pequeños y sentirse grande haciéndolos reír e inventando algún cuento para hacerlos dormir.




Más allá de la naturaleza de la sangre o de compartir un techo, creo que el valor de tener un hermano es como ningún otro vínculo, porque en el se combina el amor fraternal, la amistad, la complicidad, el apoyo incondicional, la protección y el cariño sin límites.
 

Conforme vamos creciendo la vida va pareciendo menos fácil que cuando éramos niños, las situaciones cambian de acuerdo a la etapa que vamos dejando atrás y la que estamos por descubrir; en el camino conocemos gente nueva, amistades, parejas, adquirimos responsabilidades, nos llevamos una que otra decepción y lo mejor es voltear de lado y ver que los hermanos caminan con nosotros, a veces como una guía, a veces como un salvavidas y otras tantas un refugio para nuestros momentos de flaqueza, considero afortunados a aquellos que los tienen y los valoran.    





No importa que tomemos rumbos distintos y en un futuro formemos nuevas familias, tengamos otros deberes y probablemente no tengamos el mismo tiempo de verlos que antes, un hermano siempre será un compañero insustituible de viaje.

Â